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Es mejor el Frío o el Calor en lesiones

Muchos pacientes consultan en la consulta de Traumatología si es mejor el frío o calor para complementar el tratamiento de sus lesiones, bien sean tendinitis, contracturas, esguinces o lesiones de ligamentos.

 

El Frío

Es cierto que la efectividad del frío o el calor de forma aislada no suponen cambios muy importantes en el proceso de tratamiento, pero son un buen complemento para desarrollar las terapias físicas. Por ese motivo hemos de conocer su importancia.

En la consulta de Traumatología o rehabilitación se suele recomendar frío cuando queremos controlar la Inflamación. El frío actúa como antinflamatorio ( mediante un mecanismo físico ) y se utiliza habitualmente ante lesiones traumáticas o inflamaciones de tendones o articulaciones ( tendinitis agudas, roturas fibrilares o musculares, esguices ). El frío consigue controlar la inflamación y a su vez  disminuye el dolor agudo.

Es importante colocar frío inmediatamente en las primeras horas si hemos sufrido un traumatismo deportivo intenso, una caída, un esguince o una rotura de fibrilar o muscular.

Solemos recomendar hielo rodeado en una toalla, bolsas frías , aerosoles de frío o sumergir directamente la extremidad en agua con hielo.

Igualmente solemos recomendar frío al finalizar las terapias de ejercicios de estiramiento en tendinitis o fascitis cuando estamos rehabilitando una lesión, pues el frío ayuda a controlar la inflamación aguda que hemos provocado con el estiramiento o la sobrecarga.

En general, la aplicación de frío o calor se debe colocar unos 10 minutos, pudiendo realizar repeticiones a las pocas horas. No es conveniente colocar el frío más de 10 minutos, pues podemos aumentar la inflamación. Podremos repetir la misma operación 3-4 veces al día.

 

El Calor

El calor actúa como un relajante muscular, por lo que nos ayudará a controlar las contracturas y los espasmos musculares

Solemos prescribir calor en la patología de la espalda. Si tenemos problemas de cervicales o lumbares suele ser más efectivo el uso de calor.

Igualmente utilizaremos calor cuando existen lesiones crónicas como tendinitis o bursitis crónicas.

Para utilizar el calor pueden utilizarse por ejemplo la bolsa de agua caliente, las mantas eléctricas, los sacos de semillas que se introducen en el microondas o  una ducha o baño con agua bien caliente.

En general, la aplicación de calor al igual que el frío se debe colocar unos 10 minutos, pudiendo realizar repeticiones a las pocas horas.

Estos excelentes vídeos nos informan de cómo realizar estas terapias.

 

FUENTE: FISIOCLINICS LOGROÑO

 

https://www.youtube.com/watch?v=VdXkXyIa-2o&t=46s

Fuente: Fisioterapia Keops

FUENTE: Fisioterapia y Osteopatía Daniel Torres Martín

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