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Traumatología Infantil

FRACTURA EN TALLO VERDE. FRACTURA DE MUÑECA EN LA INFANCIA

¿Qué es una fractura en Tallo Verde?

Las fracturas en Tallo Verde son una lesión muy común que se producen en el hueso en desarrollo. Son producidas habitualmente por traumatismos deportivos y de baja energía.

IMAGEN QUE REPRESENTA FRACTURA EN TALLO VERDE

El hueso en desarrollo es diferente al del adulto; en el niño es menos denso. Además presenta más vasos sanguíneos y el periostio ( membrana fibrosa y vascular que recubre al hueso ) es mucho más grueso. Estas propiedades del hueso en desarrol

lo le confieren mucha más elasticidad, siendo capaz de absorber los impactos.

De esta manera, el hueso en el niño se comporta de forma similar a un tallo verde, capaz de deformarse y doblarse sin llegar a romperse al completo. Habitualmente se rompe inicialmente una corteza, mientras que la otra se deforma y se incurva sin llegar a romperse.

En niños muy pequeños únicamente se puede producir deformidad en el hueso, sin llegar a romper ninguna de las corticales. Este término  se conoce como “deformidad plástica”.

La imagen representa la deformidad plástica en una hoja de palmera, que puede deformarse sin llegar a rom

perse.

 

Fractura en tallo verde. Traumatologo en Granada

Las fracturas de los niños rara vez necesitan reparación quirúrgica. Las fracturas desplazadas son poco frecuentes y esto es

en gran medida porque el periostio (membrana que recubre al hueso ) suele mantenerse intacto en estas fracturas. El periostio se comporta así como un estabilizador de la fractura, y además promueve la curación.

¿Cuáles son los signos y síntomas?

Normalmente una fractura suele provocar inflamación, tumefacción y dolor y cierta deformidad en la extremidad. No siempre es fácil saber cuándo un niño se rompe un hueso. En general, su niño no querrá mover o apoyar la zona lesionada y referirá dolor en la zona. Si usted sospecha una fractura debe consultar con un centro especializado para valorar la necesidad de radiografía.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico suele realizarse mediante exploración física y Rayos X (radiografías simples), donde se valorará la existencia de lesiones en el hueso.

¿ Cuál es el Tratamiento?

Su traumatólogo valorará la deformidad que se ha ocasionado y la necesidad de realizar una reducción cerrada ( manipulación para corregir la deformidad del hueso ). No es imprescindible corregir completamente la deformidad del hueso, ya que el hueso en desarrollo tiene una gran capacidad de remodelación en función de la edad del paciente y del tipo de deformidad.

En general, las fracturas se clasifican como “no desplazada”, cuando los extremos óseos se encuentran alineados y en contacto, o “desplazada”, cuando los extremos óseos no tienen contacto o no están alineados. Las fracturas desplazadas son más susceptibles de necesitar manipulación y/o reparación quirúrgica.

El tratamiento más frecuente para una fractura no desplazada es la inmovilización con una férula de yeso. En otras ocasiones, su traumatólogo indicará la reducción cerrada mediante manipulación, utilizando anestesia local o general. Tras la manipulación, habitualmente se colocará una férula o un yeso cerrado.

Una “reducción abierta” es un procedimiento quirúrgico en el que se realizará estabilización de fracturas muy desplazadas mediante elementos metálicos. Habitualmente utilizamos agujas percutáneas ipo Kirschner. La reducción abierta no es una técnica habitual y se reserva para fracturas complejas o muy desplazadas, que necesitan apoyo quirúrgico para poder consolidar.

¿ Cuál es el tiempo de recuperación?

Su Traumatólogo inmovilizará la fractura con férula o Yeso cerrado durante varias semanas. El tiempo de inmovilización en el adulto ronda las 6 semanas. En el niño, el tiempo de inmovilización suele ser menor, en función de la edad del paciente.

Se deben solicitar radiografías de control cada cierto tiempo, para valorar signos de consolidación, valorar la correcta alineación de los fragmentos óseos y valorar signos de aparición de callo de fractura.

Tras la retirada del yeso debe realzar ejercicios continuados en las articulaciones cercanas, para conseguir la recuperación funcional y restaurar la función muscular.

 

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